Cuentacuentos 15-10-2007
Frase de la semana de Scry: "Las palabras no significan nada, no son importantes, lo que marca son tus actos, y la coherencia de estos con tus palabras"
Las palabras no significan nada, no son importantes, lo que marca son tus actos, y la coherencia de estos con tus palabras, pero hija mía, supongo que podrías ser un poquito más amable y mejorar tu vocabulario ¿No? ¿No ves que espantas a todas las personas de tu lado? El pobre chico, lleva todo un año intentando acercarse a tí para hablarte y tú, has tardado tan sólo un minuto en quitarle las ganas de arrimarse de nuevo a una chica en lo que le queda de vida...
¡Calla, que soy tu madre y a una madre no se le contesta de ese modo! Desde luego, eres un macho pingo ¿A dónde está la educación que te han dado las monjas durante dieciocho años?
¡Con los cuartos que nos hemos gastado tu padre y yo, en hacer de tí una señorita de bien!
Felipe, no sé que vamos hacer con esta niña, pero los animales del Zoo, tienen más educación que esta fiera.
-¡Y dale, te he dicho que no me grites así! Almudena, vas hacer que no nos quede otro remedio que llevarte al psicólogo, porque debe de ser eso..., con tanto estudiar se te ha ido la olla.
Aún recuerdo a la niña dulce y obediente que eras cuando pequeña y me parece imposible que seas la misma persona.
¡Sácate el dedo de la nariz y siéntate como es debido Almudena!
¡Por todos los santos...! ¿Has visto el cuello de mugre que llevas? ¿Es que ni siquiera te lavas Almudena? ¿O es que lo haces para que haga juego con tus uñas pintadas de negro y esos maquillajes tan raros que te pones? ¡Pero niña! ¿Me puedes explicar a quién has visto tú ponerse como un fantasma en esta casa?
¡Te estoy hablando Almudena, baja ahora mismo el volumen de la música!
¡Felipeeee, dile a tu hija, que con esa pinta no sale y que se quite de una vez ese vestido negro, que huele a rayos!
¡Pero Felipe, ¿No me oyes?!
¡A quién va a salir la niña, cuando el padre está roncando en el sofá!
Bueno Almudena, no grites, que sí te dejo salir, pero no vayas a venir más tarde de las ocho de la mañana, porque ya sabes que no me puedo acostar hasta que llegas a casa y prométeme que no vas a decir ninguna palabrota.
¡ALMUDENA, ¿QUÉ ES ESO DE NO ME JODAS?!
-¿Qué ha sido ese ruido? -Pregunta Felipe abriendo un ojo-
-Tu hija que se ha ido -contesta la pobre madre con gestos de desesperación-
-¡Ah bueno! -Y Felipe vuelve al plácido sueño-.
Marisela